Acheronta  - Revista de Psicoanálisis y Cultura
Reportaje a Gloria Leff
Realizado por Federico Aboslaiman y Michel Sauval

Imprimir página

Colaborando con una Membresia Solidaria dispondrá de contraseñas únicas para todas las áreas de PsicoMundo (revistas, seminarios, etc.)Conversamos con Gloria Leff el 23 de noviembre de 2013. Nuestros lectores podrán advertir dos novedades con respecto a reportajes anteriores: por una parte, fue realizado vía Internet, utilizando Skype; por la otra, las preguntas giraron en torno a un libro específico de la entrevistada (Juntos en la chimenea, EPEELE, 2007). La primera particularidad fue simple consecuencia de la distancia geográfica: Gloria Leff vive en México y Skype nos permitió salvar esa distancia (con menos dificultades de las que al principio supusimos). La segunda, más importante, fue resultado de una decisión: a partir del impacto que nos causó la lectura dicho libro, pensamos que sería más productivo encarar el reportaje con las inquietudes que nos despertaba el texto mismo. Fue así que nos pusimos manos a la obra, y una vez formuladas y pulidas varias preguntas, se las enviamos con antelación a nuestra entrevistada; no nos interesaba el efecto sorpresa, sino obtener respuestas ricas y que estimularan el debate y la reflexión (nuestra y de los lectores). Sabíamos que esta modalidad podía dar como resultado un reportaje de difícil acceso, especialmente para quienes no hubiesen leído el libro; pero, aun recomendando plenamente su lectura, consideramos que su omisión no constituye un obstáculo para disfrutar de un reportaje variado y generoso, y que trasciende con mucho el marco de Juntos en la chimenea.

Al principio del reportaje, Leff da cuenta de cómo un trabajo que comenzó con un artículo se convirtió poco a poco, e inesperadamente, en un libro. A partir de la lectura del seminario de La angustia, en el marco de un cartel, la autora se topó con una palabra, "stoop", que Lacan atribuye a Lucia Tower. Esto la fue llevando, mediante un trabajo casi detectivesco, a una serie de hallazgos: tergiversaciones de Lacan, diferentes versiones de Tower de un mismo artículo, etc. A lo largo del reportaje podrá verse la importancia que Leff asigna al trabajo de detalle con las palabras, en especial con aquellas palabras comunes, del habla cotidiana, que el analista utiliza cuando no recurre a conceptos. "Estoy convencida de que en la mayoría de los casos, la teoría analítica, los conceptos analíticos, más que abrir, más que permitir una lectura, más que despejar las orejas para escuchar el discurso de un paciente, obtura", nos dice.

Habrá quizás quienes juzguen inadecuado lo que puede llegar a verse como una distancia excesiva con respecto a la formalización, pero es innegable que constituye una visión (y una versión) legítima y arriesgada del psicoanálisis, especialmente del psicoanálisis lacaniano: "estoy convencida que 'lacaniano' hoy apunta a una cuestión de método, a una cuestión de método de lectura, a una cuestión de escucha, y esto implica desprenderse, desprenderse de prejuicios". Pero esta posición no implica dejar de preguntarse por los resortes del tratamiento analítico, en especial en aquellos casos que pueden considerarse "exitosos". Al fin y al cabo, esta es la pregunta que guía a Leff en su lectura del caso de Tower y a la cual se anima, incluso, a dar una respuesta: "Ahora, inclusive, pensando en voz alta, 'exitoso' quiere decir que ella [la analista] pudo salirse de este lugar de ser la sede del objeto parcial, de sentirse amenazada, de sentir que la amenaza era contra ella y que el paciente la estaba destruyendo. Ella, simplemente, no se sale de la jugada; ella está ahí, sigue allí, y el análisis puede continuar". Pero es una respuesta puntual, surgida de un trabajo de lectura y aplicable a ese caso en particular, ya que para Leff, finalmente, el no saber del analista es radical: "Esto nos lleva a una situación de radical no saber del analista. El analista podrá tener su análisis, sus fantasías, sus estudios, su formación. ¿Es eso lo que actúa en un momento dado para que el analista no se erija en un obstáculo? ¿Es eso lo que lo orienta? ¡No! ¡No! Estamos en una situación de radical no saber del analista. Si ustedes recuerdan, Freud recomendaba a los jóvenes analistas olvidar lo que sabían y tomar cada caso como si fuera el primero. Y Lacan reformula esta cuestión de una manera muy interesante: "Saber olvidar lo que uno sabe". Entonces, ¿cómo se las "arregla" un analista? Olvidando lo que sabe, sabiendo olvidar lo que sabe"

Federico Aboslaiman

Gloria Leff es psicoanalista, miembro de la "école lacanienne de psychanalyse", autora "Juntos en la chimenea".
Email:

Preguntas y comentarios previos al reportaje

Reportaje a Gloria Leff

 

Presentación general de "Juntos en la chimenea. La contratransferencia, las "mujeres analistas" y Lacan"

En el curso del seminario VIII, "la Angustia", Lacan retoma la lectura de textos de tres "mujeres analistas" ( Margaret Little, analizante de Winnicott, Annie Reich y Lucia Tower) acerca de la noción de contratransferencia. Gloria Leff sigue las huellas de este caminar, leyendo e investigando este término polémico. La autora parte de una anécdota talmúdica, mencionada por Lacan, sobre dos sujetos y una chimenea: ¿quien se lavará la cara después de bajar juntos por la chimenea? .Ella explora, por vía de un minucioso trabajo de lectura entre diferentes lenguas y versiones, los vericuetos del andar de analista y analisando en el tratamiento psicoanalítico, enfocando en particular, algo que no se deja pasar en limpio, como sugiere la metáfora de la chimenea...Algo que no se habría resuelto, según la autora, entre la noción de contratransferencia, en Freud, y el deseo del analista, en Lacan.
La cuestion de Lacan sobre "el punto ciego" de Freud en el análisis de la "joven homosexual" , identificado como el querer que la mujer, le "diga todo",  es reabierta por Leff para investigar ese momento crucial del lugar, posición y movimientos del analista en relación a la femineidad y también en relación a las condiciones de posibilidad de la terminación de un análisis, del lado del analista, mas allá de la roca de la castración donde Freud lo dejó. La exhumación, por decirlo de alguna manera, de los borradores de Lucy Tower, en los archivos muertos de la Asociación Psicoanalítica de Chicago, da la pauta de lo que puede lograr el saber hacer de un analista/ una analista y sus operaciones de lectura de las pistas dejadas por aquellos aquellos/ aquellas que los precedieron: aquella psicoanalista habría realizado y registrado, avant la lettre, y fuera del procedimiento institucional del pase, su pasaje de analizante a analista.

La operación del el objeto a en la praxis psicoanalítica es articulada con el psicoanálisis como erotología ( Lacan, 14/11/72) y por esta vertiente, con los modos, del analizante y principalmente del analista, de sustraer/ sustraerse ( dérober , en francés) de la femineidad.
Desde una perspectiva lacaniana, Gloria Leff va desplegando su lectura de los testimonios escritos de mujeres analistas con diferentes concepciones y destinos de la contratransferencia: como repetición, como actuación, como espacio de sublimación, y hasta del objeto parcial que hace pasar al acto al analista con su angustia.

Dos tratamientos a cargo de Lucia Tower son revisitados en detalle: sólo uno de ellos fue considerado exitoso por esta psicoanalista, quien documentó ampliamente su compromiso y manejo de los efectos, en ella, del amor de transferencia. En términos de objeto a, Gloria Leffi plantea que el/la analista (en realidad el analista como función) en el juego de la mascarada del amor, siempre sujeto a inestabilidades, o se deja tomar por la erótica en cuestión, o cae de su lugar. Según  la autora, estas mujeres analistas, tuvieron algo que decir, de sus vivencias, de donde es posible, actualmente, plantear una disyuntiva: el analista, " embarazado del objeto a" ..." en posición de amo" es eroticamente inaccesible y el análisis es interminable. O el analista activa su contratransferencia a la manera de un artificio y el análisis no queda detenido en la angustia de castración. Para finalmente concluir que "nada, absolutamente nada le garantiza al analista el poder sobrellevar cualquier demanda de cualquier analizante en cualquier circunstancia" ( p 243)

Sara Elena Hassan
Noviembre 2013

Volver al sumario del Número 28
Revista de Psicoanálisis y Cultura
Número 28 - Febrero 2014
www.acheronta.org